LULU FIGUEROA: EL ARTE DE LA DIFERENCIA

La artista e influencer Lulu Figueroa habla de su trayectoria en la pintura, de su estilo sin límites y de las emociones de su embarazo.

SUSCRÍBETE Y RECIBE UN 25% DE DESCUENTO EN TU PRIMERA COMPRA

Como si de una auténtica pintora de las parisinas calles de Montmartre se tratara, la cámara retrata a una Lulu Figueroa en su entorno natural, rodeada de algunas de sus obras, con una apariencia relajada que recuerda al espíritu bohemio que poseen inherentemente los artistas. Con boina, pendientes extragrandes, labios de color fresa y prendas que visitan desde los estampados de flores y de rayas hasta el terciopelo con bordados, Lulu se muestra fiel a un estilo que huye de normas establecidas y celebra la individualidad. “Me gusta arriesgar. Soy un poco loca a veces. Pero creo que lo importante es estar cómoda con lo que llevas, si estás segura da igual lo que digan los demás”, comenta. “Aunque te digan ‘vas fatal’, no hay que hacer caso. A ver, creo que hay que pedir opinión pero hay que saber a quién pedir opinión y fiarse de una misma. Fiarse del espejo”. Fiel defensora de que el concepto de belleza es algo puramente personal, considera que para ella la belleza está conformada por un todo: “Es cómo te mueves, lo que vistes, lo que dices, cómo lo dices... No es tanto algo físico sino tu forma de moverte, la belleza también es la naturalidad que hay en ti”.

 

“Me gusta arriesgar. Soy un poco loca a veces. Pero creo que lo importante es estar cómoda con lo que llevas, si estás segura da igual lo que digan los demás”.

LULU FIGUEROA

 

“Donde realmente desconecto y estoy más tranquila es en mi casa. En mi estudio, cuando estoy pintando y me olvido del móvil”.

En la vida de Lulu, tanto en la moda como en la pintura y en su situación personal actual, existe un denominador común: la familia. Aunque confiesa no seguir siempre al pie de la letra los consejos de estilo de su abuela Aline Griffith, condesa de Romanones, los recuerda a la perfección: “Siempre me decía que no se tenía que notar que ibas maquillada, no le gustaba el exceso. Sus colores básicos eran el blanco, el negro y el rojo, le encantaba resaltar la feminidad de la mujer y, sobre todo, siempre estar elegante”. ¿Y el icono de estilo de Lulu? Su propia madre.

 

El factor familiar también está presente en su faceta profesional, todos llevan el arte en la sangre. “Todos mis hermanos dibujan, mi tío Christian es un retratista muy conocido, mi madre también pinta, mi abuela, mi bisabuela…”, señala. Con un pincel en la mano desde que tiene uso de razón, Lulu decidió dedicarse a la pintura de forma profesional cuando terminó la carrera. En sus inicios comenzó pintando óleo pero ahora asegura que su forma de trabajar favorita es ‘machacando’ la acuarela. Aunque el retrato le atrae mucho admite que le resulta complicado y siempre termina dejándose llevar por la naturaleza como principal fuente de inspiración. “Mis dibujos, sobre todo al principio, se caracterizan por la dualidad, el claroscuro… Poco a poco he ido adquiriendo mi propio estilo”, declara. “Lo que pretendo con mis obras es despertar emociones, que te produzcan algo, que despierten algo en ti. Ternura, sensibilidad, tranquilidad…”. Y es precisamente el proceso de creación de sus cuadros lo que le transporta a su burbuja de relax y desconexión. “Siempre digo que mi oasis de paz es Jerez pero en realidad donde realmente desconecto y estoy más tranquila es en mi casa. En mi estudio, cuando estoy pintando y me olvido del móvil”, admite.

 

Principalmente flores y animales inundan su colección de obras que ha sido expuesta en varias ocasiones en espacios de la talla de la Galería Marlborough. “Fue un honor exponer ahí. Imagínate… rodeada de los mejores, Antonio López, Genovés… ¡Estaba feliz!”, afirma. Siendo el pasado emocionante, el futuro se presenta igual de prometedor –o más– para la artista. Este año expondrá en la madrileña galería Échale Guindas, un espacio que reúne la mejor selección de artistas emergentes, y el próximo año será madre de su primer hijo.

 

Embarazada de cuatro meses y medio y ya notando los movimientos del peque, Lulu confiesa tener incertidumbre con respecto a esta nueva aventura: “Todavía no me lo imagino. Me puedo imaginar cosas pero yo creo que hasta que lo vives y lo sientes… Mis amigas me han contado millones de experiencias pero creo que cada persona es un mundo y reaccionamos de manera totalmente diferente”. Pero con una madre artista y un padre –Adrián Saavedra– que está escribiendo una novela, lo que sí queda claro es que el niño contará con un alma creativa.

 

 

Cool Committee #05

Marta Carriedo


No products

To be determined Shipping
0,00 € Total

Check out